Los Locos de la Azotea

Un grupo de cuatro jóvenes amigos radioaficionados, el médico Enrique Telémaco Susini y tres estudiantes de Medicina, Luis Romero Carranza, Miguel Mujica y César Guerrico, conocido como Los locos de la azotea, realiza la primera transmisión radial abierta de la historia la noche del 27 de agosto de 1920: desde la terraza del Teatro Coliseo, viaja por el aire la ópera Parsifal hacia los oídos de una privilegiada audiencia. Susini realiza la conducción, convirtiéndose en el primer locutor del mundo.

“Señoras y Señores: la Sociedad Radio Argentina les presenta hoy el Festival Sacro de Ricardo Wagner, Parsifal, con la actuación del tenor Maestri, el barítono Aldo Rossi Morelli y la soprano argentina Sara César, todos con la orquesta del Teatro Costanzi de Roma, dirigida por el Maestro Félix von Weingarten.”

Los locos de la azotea

“Éramos médicos estudiosos de los efectos eléctricos en medicina y también radioaficionados lo suficientemente bien informados como para estar a la vanguardia. Pero, básicamente, éramos personas imaginativas, amantes de la música y el teatro y por eso se nos ocurrió que este maravilloso invento podía llegar a ser el más extraordinario instrumento de difusión cultural.”

– Enrique Telémaco Susini –

Conformados en una exitosa sociedad bajo la sigla S.A.R.A., transmiten sucesivamente organizados con formato de programas, en los que Susini usa su conocimiento de idiomas y manejo de la voz para representar a distintos invitados ficticios que, además de hablar, cantan y recitan poemas.

Radio Argentina es la primera estación radial del mundo. Luego, con su nueva sociedad Via Radiar, innovan estableciendo comunicaciones de onda corta a larga distancia. Los locos de la azotea van a la vanguardia en la comunicación a nivel mundial.

Tras recaudar una importante suma vendiendo Vía Radiar, Los Locos de la Azotea invierten el capital en el desarrollo de la industria cinematográfica. Viajan y estudian el modelo de producción de cine sonoro de Hollywood.

El 31 de octubre de 1931 adquieren la quinta La Algovia (1919, arq. Kronfus), propiedad de la familia Zeller. Junto al arq. Conord (quien pasaría a ser escenógrafo) construyen los estudios a inaugurar al año. Crean S.A. Radiocinematográfica Argentina Lumiton (Luz y Sonido). La casona de Munro se convierte en la mítica casa de las estrellas.

La independencia y autosuficiencia en todas las áreas y etapas de la producción ubica a Lumiton en una posición de vanguardia. Aquí se realiza la primera película argumental de cine sonoro argentino Los Tres Berretines (1933), seguida por cientos de producciones entre las propias del sello del Gong y las que pasaron por los estudios.

ENRIQUE TELÉMACO SUSINI

BUENOS AIRES 31/01/1891 – 04/07/1972

A los 14 años termina los estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires y viaja con su familia a Viena cuando su padre (Telémaco Susini, primer otorrinolaringólogo del país e investigador científico destacado) es nombrado cónsul. Ingresa a la Escuela de Medicina de Viena, al mismo tiempo que realiza un profesorado de violín y canto en el Conservatorio Imperial. Estudia física y química en París y Berlín. Regresa a Buenos Aires y estudia medicina en la Universidad de Buenos Aires. A los 23 años se recibe tras una premiada tesis. En Europa se especializa en otorrinolaringología e introduce la foniatría en Argentina.

Innovador, científico, artista, polígloto, régisseur de ópera, director y productor de teatro y cine, guionista, músico, compositor, médico, empresario, visionario, multifacético.

Ejerce el periodismo para diarios nacionales y extranjeros como corresponsal en ambas guerras mundiales. Es contratado por la Armada para realizar investigaciones científicas. Recibe el Premio Nacional a la Producción Científica. Como radioaficionado, su práctica es, más que un hobby, una pasión con la cual investiga y transforma el mundo. A partir de la primera transmisión radial con Los locos de la azotea, se convierte en el primer locutor de la historia. Más adelante continúa innovando con la empresa de telecomunicaciones de larga distancia Vía Radiar. Junto a Los locos de la azotea funda los Estudios Lumiton. Susini se convierte en el primer director argentino nominado a un premio internacional de cine, con la película La Chismosa en el Festival de Venecia en 1938. En 1948, mientras ejerce como profesor de foniatría en el Conservatorio Nacional de Música, conoce a Alicia Arderius, su futura esposa que lo acompañará el resto de su vida. Con esta cantante lírica de maravillosa voz realiza la producción de numerosas comedias musicales. El 17 de octubre de 1951 se realiza la primera transmisión televisiva de la historia argentina, siendo Susini quien registra y documenta el hecho como Director General y cameraman para luego asumir la Dirección Artística de Canal 7.

Es autor y director de la primera comedia musical argentina Madama Lynch. Preside la Sociedad de Empresarios Teatrales.

Escribe y dirige numerosas piezas en teatros como La Scala de Milán. Como miembro de la Comisión Administradora del Teatro Colón, crea los elencos estables y las escuelas. Es director del Primer Festival Cinematográfico de Mar del Plata y directivo de la Asociación Argentina de Directores de Cine. Es miembro asesor del Instituto Nacional de Cinematografía y miembro directivo de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Argentina. En paralelo a su gran actividad, continúa ejerciendo su profesión de Foniatra y atiende a grandes estrellas como Carlos Gardel y María Callas. En los últimos años se lamentaba de que el fin estuviera cerca porque decía que todavía tenía mucho por hacer.

John Alton

SOPRON, HUNGRÍA, 05/10/1901
LOS ÁNGELES, USA 02/06/1996

Cinematógrafo de MGM y Paramount, jefe del Departamento de Cámara de Joinville Studios (París).

Llega a Buenos Aires el 20 de abril de 1932 para sumarse al equipo de Lumiton. Al casarse con la periodista argentina Rozalia Kiss, Alton se instala 7 años en el país. Pasa de Lumiton a Argentina Sono Film, colaborando al desarrollo de la industria cinematográfica nacional.

Retorna a Hollywood donde realiza una extensa trayectoria y es conocido como una de las figuras claves del film noir. En 1951 recibe un Oscar por su primer trabajo a color, An American in Paris (Sinfonía de París), dirigido por Vincent Minnelli.

“Conocí a unos argentinos millonarios que estaban planeando construir un estudio en Argentina. Me pidieron que fuera a diseñarlo, así que pedí un año de licencia en Joinville. Fui a Argentina, construimos un estudio e hice una película. Pero en el medio me casé”.

ladislao (lazlo) kish

DEBRECEN, HUNGRÍA, 15/02/1904

Llega a Buenos Aires el 31 de julio de 1932, convocado por los nuevos Estudios Lumiton como montajista. Es pionero en la compaginación del cine sonoro argentino, el primer editor de Lumiton y quien realiza el montaje de Los Tres Berretines. De Kish aprende el arte de la compaginación Francisco Mugica, su sucesor. Regresa a Europa desempeñándose como director y guionista en el cine italiano de las décadas del 40 y 50.

 

 

El montaje se realizaba con lupa, en mesas donde se apilaban las tomas de a pequeños rollos. Se visualizaba la película a través de la luz y los cortes se hacían con tijera. El  empalme se hacía a mano y los efectos artesanalmente.

En 1938 se incorpora la imagen emblemática de la productora: El Hombre del Gong, interpretado

por el primer bailarín del Teatro Colón, Michel Borowsky.

El gong fue realizado con yeso y el sonido fue agregado en post-producción.

casa de las estrellas

El concepto de “Estrellas de cine” en nuestro país es parte de Lumiton, y la primera en reconocerse como tal es Luis Sandrini, a partir de Los tres berretines. Algunas otras estrellas, como Mirtha Legrand, Mecha Ortiz, Juan Carlos Thorry, Susana Freyre, Olga Zubarry, Niní Marshall y Hugo del Carril, comienzan sus carreras en estos mismos estudios de la mano de grandes directores.

Manuel Romero y sus comedias populares; Francisco Mugica y sus sofisticados dramas y comedias románticas; Hugo Carlos Christensen, precursor del cine erótico y autor de exitosos policiales, por nombrar solo tres grandes cuya filmografía se destaca en la productora del gong. Su fotografía en blanco y negro, influenciada por el maestro John Alton, utiliza una puesta cosmética de la luz y sombras dramáticas.Lumiton marcó los años del glamour, los grandes decorados, el detalle en el arte, vestuario y maquillaje y una exquisita utilería.